Nos llega a nuestro taller un teléfono móvil, en concreto Nokia 3310 2017. El problema que tiene es debido al uso de un cargador de mechero, el cliente comenta que conectó el cargador y escuchó un «chispazo» y empezó a oler a quemado.
Conectamos a nuestra fuente de laboratorio y el teléfono enciende correctamente, con esto, aislamos el problema en la entrada de la corriente.
Procedemos con el desmontaje:

Detectamos con una inspección visual que uno de sus componentes de protección de entrada de alimentación está quemado. Procedemos a la sustitución del componente y funciona correctamente.

La complejidad de este trabajo se encuentra el tamaño de los componentes del interior del terminal móvil, aún así, el trabajo se ha llevado a cabo y está funcionando correctamente.
